
FATE: Convocan a una asamblea mientras crece la tensión en el predio
Uno de los delegados, junto a otros empleados, permanece adentro del establecimiento para resistir el cierre. Los empleados se enteraron del cierre esta mañana por un cartel en la puerta.
Los delegados llamaron a los trabajadores a ingresar a la planta de Fate para realizar una asamblea en el patio interno. Desde el alambrado, referentes sindicales convocaron a que entren más empleados, tanto de la fábrica como de otros sectores que llegaron acompañando al gremio.
“La indemnización es pan para hoy, hambre para mañana”, repetían algunos de los trabajadores mientras avanzaban hacia el interior del predio, aunque otros optaron por no ingresar ante el clima de tensión y el operativo policial. En ese contexto, también se escucharon cánticos dirigidos a la central obrera: “¿A dónde está, que no se ve, esa famosa CGT?”.
“¿Y a mi edad qué voy a hacer?”: el golpe del cierre de Fate en los trabajadores con más antigüedad
Pedro tiene 60 años y trabaja en Fate desde hace 17. Espera novedades de los delegados que permanecen dentro de la fábrica y resume su situación con crudeza: “Estoy shockeado, triste. ¿Y a mi edad qué voy a hacer? Nada. Cobrar la indemnización y tirar con eso lo más que pueda hasta la jubilación, si es que no corren la edad”. Aunque escucha a sus compañeros hablar de manejar para aplicaciones, descarta esa opción: “A mí me da miedo. Te pegan un tiro por cualquier cosa. Guardo el auto en el garaje, doy de baja el seguro y listo. Y vemos cómo tiramos, pero a mi edad estoy liquidado con este despido”.
Mario, en tanto, se enteró de su despido en la puerta de la planta, donde trabaja desde hace once años. “Un guardia de seguridad me dijo que leyera el cartel que había puesto la empresa”, cuenta. No es la primera vez: “Ya me pasó en 2014 en Paty, donde había trabajado durante 32 años como técnico de refrigeración. Y ahora de vuelta. No tengo ninguna chance a mi edad de volver a conseguir un trabajo estable”. Mientras espera definiciones del Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino tras la audiencia con la empresa y la Secretaría de Trabajo, admite: “No puedo pensar mucho en lo que viene porque la cabeza se me va a cualquier lado y me sube la presión y la angustia”.