
El dólar subió a $1.260 en el Banco Nación y alcanzó un nuevo máximo desde la salida del cepo
El billete al público terminó ofrecido con alza de 15 pesos o 1,2%. En el mercado informal cayó cinco pesos a $1.230.
El dólar al público terminó a $1.260 para la venta en el Banco Nación, con un alza de 15 pesos o 1,2% este viernes. A lo largo de la última semana registró un alza de 55 pesos o un 4,6 por ciento.
El Banco Central informó que en el promedio de entidades financieras la divisa de EEUU finalizó a $1.260,36 para la venta y a $1.214,86 para la compra. En la última semana el dólar minorista avanzó 55,74 o 4,6 por ciento.
En una sesión de negocios con volumen reducido debido al feriado en los EEUU, con USD 237,5 millones en el segmento de contado, el dólar mayorista ganó nueve pesos o un 0,7%, a 1.240 pesos, su precio máximo tras la salida del control de cambios.
A lo largo de la última semana el tipo de cambio oficial avanzó 51 pesos o 4,3 por ciento. Asimismo, desde la salida del “cepo” el incremento fue de 162 pesos o 15%, desde los $1.078 del 11 de abril.
“Se repite la misma dinámica de licitaciones anteriores. Toda vez que las tasas se ven presionadas al alza, el Tesoro devuelve pesos y esa nueva liquidez genera una corrección a la baja de las tasas de corto plazo. En este caso, la Caución a un día, que había operado por momentos cercana a la tasa de plazo fijo (TAMAR) regresó al andarivel de las tasas por cuentas remuneradas. El dato negativo es que esa liquidez, de corto plazo, presionó sobre el tipo de cambio, llevando a quebrar el techo de la sub banda con la que venía operando desde el inicio de la flotación”, evaluaron los expertos de MegaQM.
“El dato positivo es que cuando tocó en el intradiario valores cercanos a $1.250 aparecieron inversores externos generando nueva oferta. Ese valor de entrada genera tranquilidad y ayuda a consolidar un sendero de tasas más bajo hacia adelante”, continuó MegaQM.
“Con la prioridad puesta en las elecciones, el Gobierno concentra esfuerzos en consolidar y acelerar la baja de la inflación. La contrapartida es sacrificar otros objetivos importantes como la acumulación de reservas y el cuidado de la competitividad. Mientras tanto la incertidumbre sobre el calendario de reformas y el rumbo posterior a octubre paraliza decisiones que explican la resistencia a la baja que muestra el riesgo país”, sintetizó un reporte del IERAL de la Fundación Mediterránea.